Tratamiento para el Enfisema Pulmonar

El enfisema debe ser diagnosticado por un médico especialista, en el caso del enfisema pulmonar podría ser un neumólogo, calificado para este proceso, y dentro de él, se harán varias pruebas en relación al estado físico, al estilo de vida y costumbres del paciente, para lo cual en ocasiones se realiza un examen físico de la región torácica para comprobar los síntomas más superficiales; y si es necesario, también se harán exámenes de sangre pertinentes a las fallas en el sistema circulatorio, en especial por la baja oxigenación de la sangres; incluso en algunas ocasiones se realiza un electrocardiograma para verificar el ritmo cardíaco, o pueden ser preciso realizar radiografías para comprobar el estado interno de los órganos afectados.

Para tratar el enfisema, lo más importante es cuidar que sus pulmones no sufran más daño del que ya está hecho, pues el enfisema es incurable e irreversible, es decir que sus efectos son permanentes pero aun así las molestias pueden verse aminoradas en la cantidad posible si se adoptan nuevas prácticas en el estilo de vida y se siguen al pie de la letra las indicaciones del médico a su cargo. Todo esto dependiendo de qué tan avanzada se encuentre su enfermedad.

enfisema pulmonar

La primera y más importante acción que se puede realizar si usted siente los primeros síntomas del enfisema, y para la cual no necesita la atención de un médico, es dejar de fumar pues el cigarrillo es la principal causa de este mal y al hacerlo el cuerpo se beneficia de manera integral. Además, empezar a llevar una vida más sana, empezando por evitar los alimentos altos en grasas, y productos que favorecen las secreciones en los pulmones como los huevos y los lácteos, al mismo tiempo que se deben evitar los productos que congestionan o dañan de las vías como perfumes, esmaltes, químicos y gases tóxicos cercanos.

Una vida activa también puede ser de gran ayuda, como salir a trotar o simplemente caminatas de 30, 40, o 60 minutos, se pueden hacer ejercicios en bicicleta estática u optar por subir y bajar las escaleras, los aeróbicos siempre son una buena opción siempre que tenga en cuenta la intensidad a la que se encuentre acostumbrado, para evitar lesiones o fatiga. Es importante ser constante con los ejercicios, porque el cuerpo humano tiende a adaptarse a estar en forma, y si se interrumpen las actividades, el paciente tenderá a empeorar. Por supuesto que el paciente con la enfermedad más avanzada no podrá realizar las mismas actividades, y podrían realizar una gimnasia respiratoria que consiste en una respiración profunda hacia el diafragma y hacia el abdomen mediante la posición de la zona torácica por debajo de la zona pélvica para permitir el flujo y expulsión de secreciones con una duración entre los 30 minutos a una hora, pero es necesario también acudir a un médico o un especialista para saber cuál es la actividad más adecuada acompañada de una dieta saludable.

Los tratamientos difieren del uno al otro, en relación con la edad, el sexo o género, la gravedad de la enfermedad, alergias o enfermedades relacionadas, entre otros factores que determinarán los medicamentos y las acciones rehabilitadoras que le serán explicadas por un médico al paciente. Pero algunos de los medicamentos también podrían incluir, antibióticos para prevenir enfermedades que pueden agravar la situación; corticoesteroides que evitan y disminuyen la inflamación en la zona de los alvéolos pulmonares; broncodilatadores para permitir mayor ingreso de aire a través de los bronquios; existen además terapias con oxígeno que permiten limpiar la sangre que circula a través del cuerpo mejorando la respiración.

Hay que recordar el hecho de abstenerse de fumar para tener una vida más sana, ser constante en nuestras actividades físicas y tener una alimentación saludable, para prevenir el enfisema, que es una enfermedad que no puede ser curada, pero puede ser prevenida con dedicación y fuerza de voluntad.

Crédito de la imagen Pulmonary Pathology